<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834</id><updated>2011-07-07T15:20:57.693-07:00</updated><category term='Ricardo Ríos Cichero'/><category term='Samuel Bossini'/><category term='Juan Carlos Onetti'/><category term='Graciela  Boticaria Amalfi'/><category term='Pedro Jesús Domínguez'/><category term='Susan Urich'/><category term='José López Romero'/><category term='Selene Ailín Sione'/><category term='Patricia O. (Patokata)'/><category term='Cuentos Infantiles'/><category term='Leo Lobos'/><category term='Jesús Alejandro Godoy'/><category term='Fernando Gonzalez Carey'/><category term='Hector Cobas'/><category term='Migdalia Mansilla'/><category term='Silvia Patón Cordero'/><category term='HÉCTOR COBAS'/><category term='Mario Parella'/><title type='text'>Al borde de la palabra - Narrativa</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>princesa_bacana</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/Sp9ADNVkI0I/AAAAAAAAA7I/NJlRq2xixYc/S220/Fotograf%C3%ADa+9.JPG'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>21</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-4218704734770375598</id><published>2011-02-17T13:16:00.000-08:00</published><updated>2011-02-17T13:18:18.091-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Patricia O. (Patokata)'/><title type='text'>Patricia O. (Patokata), Montevideo, Uruguay</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;ENTRE MAGIA Y AMOR&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Es la época Medieval...la habitación está a oscuras, apenas iluminada por unas velas que forman un círculo en el piso y la luna que entra por los grandes ventanales de la vieja casona.&lt;br /&gt;Ella, arrodillada en el centro del círculo mágico que ha dibujado para su protección, y cerrado con las velas que alumbran el lugar, espera...por siglos ha esperado éste encuentro.&lt;br /&gt;Sabe que él la está buscando, lo ha venido haciendo a través de todas sus vidas.&lt;br /&gt;Jamás la eterna rivalidad que ha existido entre Magos y Hechiceros ha influido en la voracidad de la pasión que los consume.&lt;br /&gt;Aún perteneciendo a familias que utilizan de modo distinto la magia, ellos se han venido amando de forma casi obscena desde el principio de los tiempos.&lt;br /&gt;Tampoco en ésta época dejarán de hacerlo, a pesar de que lo desea con cada fibra de su ser aún así se protege dentro del círculo mágico, no quiere volver a dejarse subyugar por ésa pasión tan embotante.&lt;br /&gt;En éstos pensamientos está cuando el viento comienza a soplar cada vez más fuerte al punto de abrir uno a uno los grandes ventanales, dejando entrar hojas por doquier y haciendo que algunas velas se apaguen y otras luchen por no dejar extinguir su luz.&lt;br /&gt;Un extraño perfume se nota en el aire, la mujer lo presiente, ha quedado desprotegida al deshacerse el círculo...sabe que él está allí en la habitación observándola...y lo espera.&lt;br /&gt;Un hombre joven se materializa ante ella, lentamente se va inclinando hasta quedar en cuclillas y la mira con deseo.&lt;br /&gt;Sus ojos, negros y profundos, se pierden en el interior de los de la bella mujer y puede ver los momentos de placer que han vivido en distintas oportunidades de sus diversas existencias.&lt;br /&gt;Igual de lento comienza a deslizarse hasta llegar a las piernas de su presa, piernas que el viento ha dejado al descubiertos y que él recuerda perfectamente.&lt;br /&gt;Sus manos de hechicero, manos deseadas por ella, por fin...al fin se posan en sus tobillos y comienzan a acariciar sus piernas deslizándose ardientes por sus muslos hasta llegar a despojarla de sus prendas.&lt;br /&gt;Ella se deja, cuanto tiempo esperando por esto...un latigazo de placer le recorre el cuerpo, su vientre arde de deseo y sus entrañas no pueden aguardar a sentirlo dentro pero...no es el momento.&lt;br /&gt;Siempre ha sido así entre ellos, alargar el instante de la entrega fundiéndose en el placer de los instantes previos...&lt;br /&gt;Ya sobre ella, busca su boca que lo recibe ansiosa, voluptuosa, lasciva...como siempre ha sido con él. Sus lenguas que se enredan, que se sorben hasta el último instante de vida juntos, hasta quién sabe cuando.&lt;br /&gt;Ella que le arranca la ropa y él que arremete, como si fuera una lucha de enemigos cuerpo a cuerpo, a muerte, sin pausa ni tregua...y sus ojos que se buscan entre gemidos y jadeos de placer que ya no permiten retardar un minuto más el momento de la entrega.&lt;br /&gt;Sus esencias vuelven a fundirse y a escribir nuevamente la desgracia de su amor y de su deseo en los cuerpos que se han vuelto etéreos y, en la danza de su mutuo amor, se han elevado del suelo.&lt;br /&gt;Él, considerado un hechicero de poca monta por la familia de la aprendiz de maga, quien está destinada a ejercer la alta magia...pero nunca lo logra.&lt;br /&gt;Su entrega a ésta pasión tan terrenal y física la aparta de toda posibilidad de aprender los grandes enigmas...y así...vida tras vida...&lt;br /&gt;Cuando ella despierta él ya se ha ido, con su deseo y su pasión consumados y ése amor que le perfora el corazón y que lo acompañará hasta la próxima vez que se reencuentren...en otros cuerpos y en otro lugar, siempre con la misma esperanza pero también con las mismas barreras.&lt;br /&gt;Ni siquiera la magia puede evitar el llanto que corre por sus mejillas, todo a causa de la maldición que otros han inventado con sus rivalidades.&lt;br /&gt;El castigo de tener que vivir con el recuerdo del hombre que ama en la esencia que ha dejado en sus entrañas, en el deseo que le seguirá quemando la piel y en ése amor que sólo se le ahoga en el corazón esperando por una próxima vez... &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;LA ULTIMA VEZ&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Es la última vez!— dijo,  con una mano en el pomo de la puerta y la otra sosteniendo la maleta.&lt;br /&gt;Mientras lo mira a la cara, cierra con un fuerte portazo y se va...con el último ojo morado de su vida.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-4218704734770375598?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/4218704734770375598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=4218704734770375598' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/4218704734770375598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/4218704734770375598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2011/02/patricia-o-patokata-montevideo-uruguay.html' title='Patricia O. (Patokata), Montevideo, Uruguay'/><author><name>Elisabet Cincotta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12098863308037365407</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ODqZBPd7FBw/TUx4uEcG9JI/AAAAAAAACTg/4jfDiyUXZ8A/s220/untitled%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-8909744830303189044</id><published>2011-02-17T13:14:00.000-08:00</published><updated>2011-02-17T13:15:51.413-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Graciela  Boticaria Amalfi'/><title type='text'>Graciela  Boticaria Amalfi</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La calle vacía. Vacía y muerta como todas las mañanas. Mañanas de un ahora sin título. Título de un día perdido. Perdido en una semana cualquiera.&lt;br /&gt;La calle corriendo a un tiempo inocente y despreocupado.&lt;br /&gt;Mañana de gente caminando en medio de un asfalto asfixiado.&lt;br /&gt;Un piso latiendo en un mundo viejo y arrugado.&lt;br /&gt;Los chicos y los hombres soñando una misma mentira. Mentira armada por unos cráneos vacíos de sensibilidad.&lt;br /&gt;Lágrimas que huyen de una esperanza que nunca llega. Una esperanza de paz con tanques de guerra. Gente amontonada y chocando contra un muro caído y en ruinas.&lt;br /&gt;…………………………………………………………………………………………….&lt;br /&gt;Un viejo desarma la calle, toma la mañana en sus manos y se va a dar una vuelta con un planisferio dibujado en el pizarrón del colegio de campo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que así desapareció un planeta al que llamaban Tierra.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-8909744830303189044?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/8909744830303189044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=8909744830303189044' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/8909744830303189044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/8909744830303189044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2011/02/graciela-boticaria-amalfi.html' title='Graciela  Boticaria Amalfi'/><author><name>Elisabet Cincotta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12098863308037365407</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ODqZBPd7FBw/TUx4uEcG9JI/AAAAAAAACTg/4jfDiyUXZ8A/s220/untitled%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-5998449983333641166</id><published>2011-02-17T13:13:00.000-08:00</published><updated>2011-02-17T13:14:32.755-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fernando Gonzalez Carey'/><title type='text'>Fernando Gonzalez Carey</title><content type='html'>&lt;strong&gt;HISTORIAS REALES DE ROCA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Esta historia me la contó mi viejo ya hace unos cuantos años. Nada especial, pero bien refrescante, sabrosa. La sorpresa, la pregunta irónica y la devolución de gentilezas son los ingredientes de este relato.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El gorrito de Newell´s&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mocho, mi viejo, fue socio vitalicio del club Newell`s Old Boys en Rosario, llevó esa pasión con orgullo porque la sentía en el alma, y la depositó en las generaciones que le siguieron. Cuando enviudó, allá por el año 1989, se instaló en General Roca, Provincia de Río Negro. Aquí vivíamos sus 5 hijos con unos cuantos nietos. Y con él vino enganchada la lepra (1) rojinegra, que jamás pudimos desprender de nuestras vidas. Vaya esta pequeña historia como un recuerdo de su paso por esta ciudad.&lt;br /&gt;Creo que fue en 1992, cuando finalizaba el campeonato de fútbol del torneo Clausura. Un día frío, bien patagónico, no recomendable para salir a caminar, pero Mocho, con sus ochenta a cuestas, muy temprano ya estaba deambulando por la 9 de Julio, donde estaban instalados puestos de venta callejera. Había de todo, pero sobresalían las banderas y gorros de Boca que jugaba ese día con un casi ignorado equipo del interior: Newell`s Old Boys, de Rosario.&lt;br /&gt;Cuando mi viejo pasó por uno de esos puestos cubiertos hasta el hartazgo de azul y amarillo, preguntó ingenuamente si tenían un gorrito de su querida Lepra, que también había llegado a la última instancia del Clausura. El que atendía, un típico porteño, medio fanfarrón, le dijo como al descuido ¿de quién? Pero abuelo, aquí solo existe Boca, qué está diciendo, vamo Bocaaaa, vamo Bocaaa…..Boca campeón, dale campeón!..., y cosas por el estilo. Mocho se la tuvo que tragar y siguió con paso cansino, apoyado en su bastón.&lt;br /&gt;No sé si conocen la historia, pero ese año Newell`s le ganó a Boca en un memorable partido. Mocho ya no está con nosotros, vaya a saber en qué estadio glorioso de su Lepra estará gozando a los jugadores de antaño, pero sabemos ciertamente cómo terminó esta historia. A la mañana siguiente, pasó por la 9 de Julio y se detuvo en el puesto del vendedor de banderas. El lugar era un cementerio. En un momento dado apareció el porteño y, sin reconocerlo, le preguntó qué está buscando, abuelo, y Mocho con una sonrisa inmensa como los metros del Coloso (2) le dijo como al pasar… Vengo a ver si tiene el gorrito del campeón…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;__________________&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;(1) La lepra y Los Canallas son los apelativos con que en Rosario se identifican los clubes de Newell´s y de Rosario Central.&lt;br /&gt;(2) Se le llama así en Rosario al estadio del Club Atlético Newell´s Old Boys, que está ubicado en el Parque de la Independencia. En la actualidad, fue rebautizado con el nombre de Rafael Bielsa, en honor a quien llevó al equipo a obtener el máximo galardón del fútbol argentino.&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-5998449983333641166?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/5998449983333641166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=5998449983333641166' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/5998449983333641166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/5998449983333641166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2011/02/fernando-gonzalez-carey.html' title='Fernando Gonzalez Carey'/><author><name>Elisabet Cincotta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12098863308037365407</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ODqZBPd7FBw/TUx4uEcG9JI/AAAAAAAACTg/4jfDiyUXZ8A/s220/untitled%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-8793289656404081557</id><published>2011-02-17T13:09:00.000-08:00</published><updated>2011-02-17T13:11:18.383-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hector Cobas'/><title type='text'>Hector Cobas</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;CAMBIO Y VÉRTIGO: ¿DISOLUCIÓN DE LO ESENCIAL?&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¿Qué y quienes son aquellos moradores de los abismos psíquicos de cada ser humano?&lt;br /&gt;Surgen pensamientos de épocas remotas… ¿Por qué en nuestros tiempos los problemas, además&lt;br /&gt;De difíciles, son tristes?&lt;br /&gt;TU FU, DE LA DINASTÍA T” ANG&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En los tiempos que corren es muy difícil concebir lo Absoluto como un punto de partida para las posteriores reflexiones. Lo que sucede es que estamos inmersos y tan emocionalmente ligados con las estructuras de un mundo cambiante, que es más común aceptar como una verdad que no se cuestiona, que todo fluye alocadamente y con un ritmo cercano al atolondramiento. El vértigo es la rapidez desenfrenada que responde más bien a los saltos que dan los electrones y los aceleramientos del tiempo en relojes que dividen el tiempo cada vez más en fracciones pequeñas de tiempo, contraponiéndolo al ritmo que imponía el tiempo de la mecánica newtoniana, donde todo se movía en un tiempo absoluto y se desplazaba en forma uniforme, en el cual, el pasado y el futuro resultaban idénticos. En cambio hoy en día donde el tiempo se fracciona infinitamente y se hablan de millonésimas de segundo, resultan tanto el pasado como el futuro disueltos en un presente efímero e inestable. Por ello podemos aventurar como hipótesis que esa inestabilidad por donde transita lo real no es más que la proyección de la actividad interna de nuestra psiquis. Y allí creo que está el meollo de todo. Y cuando hablamos de cambios tenemos que tener en cuenta y hacer referencia también a una manera del ser en donde lo real se ha convertido en virtual, en virtud del desarrollo tecnológico, y que muestra exclusivamente los aspectos aparenciales de las cosas y que es solamente aprehensible en la forma de la inmediatez, lo que verdaderamente se tiene en cuenta. Lo que está detrás de esa apariencia fenoménica y que sólo es aprehensible por otros conductos cognoscitivos, hoy está desvalorizado y carece de realidad, considerándose como las fantasías locas del intelecto que meramente se mueve en lo conceptual y vacío de contenido. Tal vez me alejé un poco de la cuestión, pero cada vez cuesta más explicar los cambios que se están produciendo sin tener como referentes algunos planos metafísicos un poco más claros; fundamentalmente y en principio a partir de la aparición de un mundo tan complejo como es el virtual y que ha ganado terreno como sustituto del mundo real que todos y sin muchos convencionalismos casi todos aceptábamos sin muchos cuestionamientos.&lt;br /&gt;Hoy en día sabemos más de lo que acontece por un medio virtual como la TV. y por Internet que lo que realmente sucede en nuestro entorno más cercano. Surge una pregunta ¿Cómo introducimos en este contexto el tema de los valores? Para ello hay que tener en cuenta un referente esencial ubicado en el plano de las creencias. Hoy en día el pluralismo existente ha tornado bastante difuso el contexto de las creencias, sobre las cuales habitábamos hasta no hace mucho tiempo como seres educados formalmente en una cultura que creíamos estructurada en valores humanísticos y con bases cristianas. En el mundo globalizado tienen más consistencia los valores orientados a la obtención del éxito y absolutizar lo intranscendente, encontrando la explicación en las formas fugaces en que se asienta carentes de principios estables y duraderos. Y en ese clima se genera un estado de caos y confusión, en el cual nos movemos a diario con la consabida disolución de las formas de vida ética y religiosa que antaño provenían de la tradición. Dicha experiencia a veces resulta traumática y nos envuelve como una nube negra, las cuales se traducen en conductas contradictorias y a veces haciendo gala de falta de sentido. Nuestros estados mentales no escapan a las generales de la ley y son el campo propicio para que transiten muchas veces, sin éxito, las innumerables terapias psicológicas de moda. Cómo última reflexión dejo un pensamiento chino que traduce un estado de cosas que se experimenta cuando se abandonan ciertos principios con que se regulan las mentes y las conductas humanas:&lt;br /&gt;DESDE SIEMPRE ESTUVO EL TAO,&lt;br /&gt;CUANDO EL TAO DESAPARECE, APARECE DIOS&lt;br /&gt;CUANDO DESAPARECE DIOS, APARECE LA MORAL&lt;br /&gt;CUANDO DESAPARECE LA MORAL, APARECE LA LEY&lt;br /&gt;CUANDO DESAPARECE LA LEY ES LA DISOLUCIÓN. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-8793289656404081557?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/8793289656404081557/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=8793289656404081557' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/8793289656404081557'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/8793289656404081557'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2011/02/hector-cobas.html' title='Hector Cobas'/><author><name>Elisabet Cincotta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12098863308037365407</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ODqZBPd7FBw/TUx4uEcG9JI/AAAAAAAACTg/4jfDiyUXZ8A/s220/untitled%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-5077123741107737135</id><published>2010-08-17T15:14:00.000-07:00</published><updated>2010-08-17T15:15:59.579-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Susan Urich'/><title type='text'>Susan Urich, Venezuela</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Desfragmentos y otros pedazos de un todo (1)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amo los detalles, el entramado concienzudo que alberga el sentido de la vida, como un fantasma que a punto de revelar su rostro, se retracta, y te deja en la lengua ese veneno dulce, producto de saber que haz estado a punto de morderle el cuello a una verdad absoluta, esférica. El entramado concienzudo que alberga el sentido de la vida, como el aire que espera salir del útero de un tulipán que está a punto de abrir las piernas, o la ranura en el pecho que amenaza con dejar subir, al ritmo de una burbuja, el azufre de tanto encierro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amo los detalles y esa forma que tienen de amarse en silencio, mínima, secretamente, sin apego, sin mezquinar rebotes de luz, contrastes, sombras, espacios irregulares y trayectos huérfanos de orígen. Me diluyo sin temor en el aire entre sus costillas, hasta mimetizarme o convertirme en una mota de polvo que con una pasión furiosa se aferra a seguir flotando. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-5077123741107737135?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/5077123741107737135/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=5077123741107737135' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/5077123741107737135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/5077123741107737135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2010/08/susan-urich-venezuela.html' title='Susan Urich, Venezuela'/><author><name>Elisabet Cincotta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12098863308037365407</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ODqZBPd7FBw/TUx4uEcG9JI/AAAAAAAACTg/4jfDiyUXZ8A/s220/untitled%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-8164249166823923399</id><published>2010-08-04T12:40:00.000-07:00</published><updated>2010-08-04T12:41:14.490-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Samuel Bossini'/><title type='text'>Samuel Bossini, Argentina</title><content type='html'>Recetario&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con una serpiente petrificada trazar un círculo. Permanecer bajo el árbol. En un Espacio construir un ala que logre llegar a un extremo del ángulo. De no poder, alzar una dicha borrosa. Tomar un atajo. Con los sentidos buscar abundancia o sobriedad. La Vida parte, se divide, regresa. El crédulo amanecer dejará su propio sabor en las almohadas tibias.&lt;br /&gt;Entonces que la tierra gire buscándonos. &lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Medir con la palma de la mano la amplitud del círculo. La intensidad del sol debe ser tal que la piel sentirá el peso del roce. Buscar y dejar las cosas donde estaban. Ver la llama de un fósforo agotarse como si de la frente de un canario envejecido se tratara. Recostarse. Rezar. Dormir. Soñar la parte nuestra que anida entre las costillas y el paladar. Dar el último vistazo. Una Oración no basta. Un sortilegio sí. El Silencio restablecerá el peso muerto y para ello se convertirá en Palabra. El hombre dirá en voz alta y ante nadie el secreto. Las hojas caerán sobre el tiempo que ni se equivoca ni niega.&lt;br /&gt;Dicen que los Dioses ríen cuando las criaturas piden o hablan demasiado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-8164249166823923399?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/8164249166823923399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=8164249166823923399' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/8164249166823923399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/8164249166823923399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2010/08/samuel-bossini-argentina.html' title='Samuel Bossini, Argentina'/><author><name>Elisabet Cincotta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12098863308037365407</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ODqZBPd7FBw/TUx4uEcG9JI/AAAAAAAACTg/4jfDiyUXZ8A/s220/untitled%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-8151243797183360340</id><published>2010-08-04T12:37:00.000-07:00</published><updated>2010-08-04T12:39:00.332-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='HÉCTOR COBAS'/><title type='text'>HÉCTOR COBAS, Miramar, Argentina</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;LA ENVIDIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La envidia es acaso el peor de los pecados, el goloso come, el lujurioso verifica el acto venéreo, el avaro toma su dinero, en cambio el envidioso se reseca en...Bueno, su envidia. Era una frase de Alejandro Dolina y circunstancialmente venía en mi ayuda para comenzar a pensar algún rollo sobre el tema con qué había sido favorecido en un sorteo en el que distribuían entre los presentes los llamados pecados capitales. Me tocó en suerte la envidia y sin presentar resistencia, me aboqué a la tarea nada fácil de elaborar sin muchas pretensiones algo coherente o pretendidamente coherente sobre esa cuestión. Me detuve un poco a pensar esa primera frase “la envidia es acaso el peor de los pecados” y efectivamente así debía ser pues es un sentimiento que rebaja al envidioso y lo disminuye como persona ubicándolo en el círculo de lo insignificante y banal, mostrándolo como un ser incapaz para resolver aspectos de su vida, tratando de depreciar los éxitos del otro deseando en su fuero íntimo el fracaso y la ruina de esos logros. Bien cabría examinar el aforismo de la sabiduría popular que exalta como una verdad, “si la envidia fuera tiña cuantos tiñosos habría”. Pero considerando todo esto dejaba de lado el otro término que acompañaba y que era el concepto de pecado. Buscando antecedentes tendremos que decir que pecado es un término que está incluido dentro del lenguaje teológico religioso. Pecado es por definición una acción humana que ofende a Dios. Fuera de ese ámbito la palabra “pecado” pierde peso y en esta época, bastante secularizada y donde se acentúa la ausencia de Dios, podría llegar a ser una ofensa grave al Creador , tal vez en algún creyente que juzgara que ha envidiado a otro congénere y que lo ha aborrecido y temiera que semejante desatino mereciera el consabido castigo que la divinidad podría infligirle. Pero la envidia despojada de su condena trascendente queda descifrada como un sentimiento defectuoso propio de los seres humanos, que llevan en su naturaleza todas los absurdos emocionales que podemos imaginar y que exteriorizados colaboran como creadores de un desorden muy difícil de regular y en el caso de la envidia, creo que no hay ninguna ley que sancione al envidioso, fuera sólo de una presunta condena social, que difícilmente llegue a consumarse porque el sistema mismo es incitador de multiplicar los deseos indefinidamente y de propiciar la envidia como eje de su prolongación en el tiempo. Pero en el plano consciente se sigue estimando que la envidia es algo diferente de las otras pasiones y como dijo un pensador “aunque (estas) sean las más criminales; la envidia es una pasión cobarde y vergonzosa, que nadie se atreve nunca a admitir”. Y como corolario de lo dicho podemos concluir que la envidia impregna como un estigma en el ser humano, que puede disimularse, pero que es un arma mortal en el ánimo de los mediocres que apuntan generalmente a mirar con malos ojos a los mejores y como decía Gracian “el envidioso puede morir, pero la envidia nunca” a pesar de los esfuerzos fallidos de las sabidurías que se han esforzado para erradicarla del alma de los humanos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-8151243797183360340?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/8151243797183360340/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=8151243797183360340' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/8151243797183360340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/8151243797183360340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2010/08/hector-cobas-miramar-argentina.html' title='HÉCTOR COBAS, Miramar, Argentina'/><author><name>Elisabet Cincotta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12098863308037365407</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ODqZBPd7FBw/TUx4uEcG9JI/AAAAAAAACTg/4jfDiyUXZ8A/s220/untitled%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-3838136615764692346</id><published>2010-08-04T12:35:00.000-07:00</published><updated>2010-08-04T12:37:18.792-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mario Parella'/><title type='text'>Mario Parella</title><content type='html'>BREVE RESPUESTA A UNA INTENCION DE REINCIDENCIA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amor...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que en alguna tarde de invierno recorreré calles, plazas, rutas suburbanas. Preguntaré a todos si conocen el ansia de talar árboles, postes, patas de innumerables vacunos a la vera del camino. Obviamente, la respuesta será negativa. Entonces me acordaré de la llu ...via, de tu nombre, y un pedacito de sol me golpeará el pecho. Me quedaré callado mirando el asombro por dentro, hasta que amanezca. Y eso será todo...que es casi nada, pero es todo lo tuyo que puedo llevarme...adiós&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-3838136615764692346?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/3838136615764692346/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=3838136615764692346' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/3838136615764692346'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/3838136615764692346'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2010/08/mario-parella.html' title='Mario Parella'/><author><name>Elisabet Cincotta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12098863308037365407</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ODqZBPd7FBw/TUx4uEcG9JI/AAAAAAAACTg/4jfDiyUXZ8A/s220/untitled%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-1266832492204830616</id><published>2010-07-31T14:24:00.000-07:00</published><updated>2010-07-31T14:25:27.545-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Leo Lobos'/><title type='text'>Leo Lobos - Chile-</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Soy sirio. ¿Qué te asombra, extranjero, si el&lt;br /&gt;mundo es la patria en que vivimos todos, paridos por el caos?"&lt;br /&gt;Meleagro de Gádara, 100 antes de Cristo.&lt;/span&gt; &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jazz on the park&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leemos el diario en el Jazz on the Park ( Jazz on the Park es el hotel donde nos hemos mudado), me siento encerrado.&lt;br /&gt;Nos han invitado al concierto de Peter Salett, y es sin duda una buena idea para salir de aquí al paso del estado en el que nos encontramos. Un taxi móvil nos lleva al Club que está prácticamente copado, entramos sin dificultad con la ayuda de los ángeles custodios en medio de luces fotográficas cegadoras, tomamos bebidas blancas, escuchamos con atención mientras hermosas mujeres rubias son&lt;br /&gt;mecidas por la música.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;New York, Estados Unidos, 1999.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-1266832492204830616?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/1266832492204830616/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=1266832492204830616' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/1266832492204830616'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/1266832492204830616'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2010/07/leo-lobos-chile.html' title='Leo Lobos - Chile-'/><author><name>Elisabet Cincotta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12098863308037365407</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ODqZBPd7FBw/TUx4uEcG9JI/AAAAAAAACTg/4jfDiyUXZ8A/s220/untitled%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-3795237956738901867</id><published>2010-07-31T14:21:00.000-07:00</published><updated>2010-07-31T14:23:55.777-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Silvia Patón Cordero'/><title type='text'>Silvia Patón Cordero -Madrid - España</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;De la virtud&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dime, hombre, ¿qué hiciste de la virtud preclara y del honor? ¿Dónde dejaste tu alta estima si todo lo perdiste sin decoro?&lt;br /&gt;Tus besos inciertos, indomables como tu persona, a poco supieron: pues no te entregaron a ti, sino a tu lujuria; porque abandonado al deseo, nunca fuiste mío.&lt;br /&gt;¿Pero es que acaso probaron tus labios alguna vez el amor: ese que se elige sin concierto, libremente? Dudo mucho que así haya sido. Pues el amor te lo di con sospechas sobre quién eras. Mas esto no le importó a mi alma que, engañada, te escogió entre los hombres para ser su dueño y señor. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-3795237956738901867?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/3795237956738901867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=3795237956738901867' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/3795237956738901867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/3795237956738901867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2010/07/silvia-paton-cordero-madrid-espana.html' title='Silvia Patón Cordero -Madrid - España'/><author><name>Elisabet Cincotta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12098863308037365407</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ODqZBPd7FBw/TUx4uEcG9JI/AAAAAAAACTg/4jfDiyUXZ8A/s220/untitled%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-1141841396310909460</id><published>2010-07-31T14:19:00.000-07:00</published><updated>2010-07-31T14:21:38.527-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='José López Romero'/><title type='text'>José López Romero - Santa Fe-Argentina</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;CON ELLAS DECIMOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras escritas nunca son polvo que se lleva el viento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las historias que cuentan, los puertos jamás abiertos, los sentimientos que no arrebata el odio jamás.&lt;br /&gt;Hundir las manos en el tiempo y quedar amigo de la memoria es un signo indeleble, eterno, es la cara del infinito hurgando en el espíritu humano.&lt;br /&gt;Las hipótesis mas decentes suelen naufragar en aguas dulces, alejadas del mar profundo, donde los cuervos no dejan semillas sueltas y circundan las barcas con su máscara de gaviota. A veces caen en la trampa que les tiende el destino, y de su figura emerge un simulador que no soporta el miedo.&lt;br /&gt;Las oscuras metáforas invierten lunas y misterios profanos, van de la mano con unos y otros para que advierta su presencia el alma que ilumina la buena huella. Caminarán juntos los sueños peregrinos y recogerán postales vagabundas, orilladas de gestos simples, desapercibidos por su intimidad.&lt;br /&gt;El hielo deja lugar a la magia del vuelo, al sonar de los tambores que llaman a reunión y esperanza. Nadie se negará y alzarán sus copas los inventores y los legos, mientras que el poderoso callará y resignado volverá al acecho.&lt;br /&gt;Estamos fuera del templo pero nos asiste Dios, podemos ser fieles y dejar la piel ajena en cualquier sitio, en una playa virgen donde ya no duela otra oportunidad de respirar y no tenga tantas cicatrices la vida. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-1141841396310909460?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/1141841396310909460/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=1141841396310909460' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/1141841396310909460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/1141841396310909460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2010/07/jose-lopez-romero-santa-fe-argentina.html' title='José López Romero - Santa Fe-Argentina'/><author><name>Elisabet Cincotta</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12098863308037365407</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='23' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_ODqZBPd7FBw/TUx4uEcG9JI/AAAAAAAACTg/4jfDiyUXZ8A/s220/untitled%2B%25282%2529.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-6761463794348211999</id><published>2008-11-18T05:10:00.000-08:00</published><updated>2008-11-18T05:11:07.247-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ricardo Ríos Cichero'/><title type='text'>En el teatro - Ricardo Ríos Cichero, Fray Bentos, Uruguay</title><content type='html'>Siempre hubo y habrá en mi pueblo gente que ame a “las tablas”.&lt;br /&gt;Me refiero al Teatro.&lt;br /&gt;Pero al Teatro “amateur”, como se dice por ahí.&lt;br /&gt;            Entre esos amantes me conté, me cuento y me contaré, como uno de los más apasionados.&lt;br /&gt;          Estoy convencido – entre otras cosas – que, luego de subir a escena por primera vez, una persona no puede olvidar nunca esa experiencia. Me atrevo a afirmar que – aunque nunca más lo haga – soñará por siempre estar sobre un escenario, aunque sea una vez más.&lt;br /&gt;            ¿Qué es lo que provoca este sentimiento?&lt;br /&gt;            Hay muchas razones que doctos, estudiosos y entendidos pondrán sobre el tapete de las posibilidades.&lt;br /&gt;Yo quiero sumar un motivo que posiblemente ellos no tendrían en cuenta, dado su búsqueda – lógica - de causas más complejas.&lt;br /&gt;            Este motivo es simple, intrascendente quizás y sin jerarquía suficiente para integrar un estudio serio.&lt;br /&gt;            Pero, en fin, vayamos “al grano”. &lt;br /&gt;            Hacer Teatro, poner en escena una obra, armar el decorado, buscar o confeccionar la ropa, los muebles, los telones, maquillar, peinar o despeinar, pintar o pegar barbas y bigotes, panzas, jorobas y cuánta cosa se necesite es trabajo de muchos, aunque a veces es realizado por unos pocos.&lt;br /&gt;Eso sucede, claro, en el Teatro “amateur”.&lt;br /&gt;Sigamos llamándolo de esa manera.&lt;br /&gt;            En el Teatro Young de mi ciudad natal – Fray Bentos – se hace Teatro “amateur” a un nivel muy alto de calidad. Allí está, corroborando mis palabras, el “Centro Cultural Armonía”, con la presencia del Maestro Sosa. El “Turi” Sosa, que se nos fue para allá lejos y al que seguimos teniendo tan cerca.&lt;br /&gt;            El Maestro Sosa, que amontonaba gente alrededor del Teatro. Teatro y Sosa, en Fray Bentos, son sinónimos; al menos para montón de gente, incluyéndome.&lt;br /&gt;            Sin el “Turi” Sosa el Centro Cultural Armonía dejó de hacer Teatro, pero surgieron y surgirán siempre otros grupos que, a nivel nacional, siguen prestigiando a la sociedad fraybentina.&lt;br /&gt;            Ahí tiene; sigo saliéndome del tema.&lt;br /&gt;            Y me salgo por que el Teatro es así. Se amontonan las cosas en el corazón y en la mente y se nos van escapando para afuera, casi sin control. Esas cosas que son recuerdos de lo querido, lo esperado, lo vivido.&lt;br /&gt;            Y otra vez intento regresar al tema.&lt;br /&gt;            Usted sígame.&lt;br /&gt;            Decía que en el Teatro – en la puesta en escena – debe trabajarse en armonía y multiplicándose muchas veces por dos y por tres, para cumplir a tiempo con lo programado.&lt;br /&gt;            A veces, los que son no alcanzan.&lt;br /&gt;            Entonces se “echa mano” a amigos, allegados, parientes, etc.&lt;br /&gt;Y trabajan a la par, hasta sentir – ellos y nosotros – que son parte del grupo. Y es tan grande su entusiasmo y dedicación que terminan siendo verdaderamente parte del asunto.&lt;br /&gt;            Y “tiran para adelante” con todo; a veces más que nosotros.&lt;br /&gt;            Ese fue el caso de un carpintero-albañil-electricista-sanitario-sereno-“crítico” y, sobre todo eso, amigo; amigo del todo y de todos.&lt;br /&gt;            Le había gustado tanto el ambiente de las jornadas de locura que se viven previas a un estreno que sufría junto a nosotros todas las peripecias que se debían sortear.&lt;br /&gt;Así, fue empapándose de cómo se movían los engranajes del hecho teatral.&lt;br /&gt;            Vio, oyó, conversó, preguntó, calculó y hasta creó, desde su experiencia y sensibilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;            Un día, llegó desde la capital un grupo de Teatro profesional a representar la obra “Quiroga”, basada en la vida y la obra del escritor uruguayo Horacio Quiroga.&lt;br /&gt;            Llegaron, varias horas antes, el Director y los técnicos; iluminador y escenógrafo.&lt;br /&gt;            En el Teatro Young sólo estaba nuestro amigo, quien tenía orden de facilitarles el acceso a todo lo relacionado con su trabajo.&lt;br /&gt;El resto del personal llegaría una hora antes de la función.&lt;br /&gt;Comenzó así un despliegue de actividades que absorbió por completo a los visitantes. Así se estudiaron y programaron las luces, la escenografía, el movimiento escénico apropiado para ese escenario, y tantas cosas más.&lt;br /&gt;Nuestro amigo, el personaje multi-funcional allí, con los ojos grandes viendo todo, quieto en un rincón, sentado en un taburete petisón, pierna cruzada, bamboleo suave del pie y fumando tabaco negro “armado”.&lt;br /&gt;Mientras el escenógrafo se dedicaba a sus tareas, los otros dos trajeron una escalera desde el depósito del fondo del escenario y organizaron los focos necesarios.&lt;br /&gt;El Director bajó a la platea y el iluminador subió a la larga escalera, desapareciendo casi entre los “tachos”.&lt;br /&gt;La primera orden llegó.&lt;br /&gt;-          Acá está “Quiroga” en la escena del revólver..., poneme un foco ahí... - y su&lt;br /&gt;dedo señaló el sitio preciso.&lt;br /&gt;            Ahí justito lo dirigió el otro, manipulando el reflector desde la escalera.&lt;br /&gt;            - En la cuarta escena “Quiroga” está en ese rincón. A ver, tirame una luz para ahí, cruzada desde allá.&lt;br /&gt;Allá fue la luz.&lt;br /&gt;Todo iba bien, pero los que andamos en esto del teatro sabemos que faltaba algo.&lt;br /&gt;Cuando se dirige la luz sobre la escena, siempre se coloca una persona en el sitio&lt;br /&gt;a iluminar para asegurar que el golpe de luz esté correctamente ubicado y, por ejemplo, no deje sin luz a la cabeza del personaje.&lt;br /&gt;            Pero entonces, como de la nada, apareció la figura pequeña de nuestro hombre.&lt;br /&gt;            Cuando el Director decía: “En este momento “Quiroga” debe estar sobre la tarima” y el técnico dirigía la luz hacia el lugar indicado, aparecía nuestro amigo en el círculo de luz - con su cigarro armado a un costado de la boca - y se quedaba quietito, con las manos a la espalda, hasta que el foco se apagaba. Luego aparecía en el siguiente círculo y así durante todo el tiempo que duró la labor de ubicar los focos.&lt;br /&gt;            Nadie hizo ningún comentario.&lt;br /&gt;            Así hicieron todo el trabajo.&lt;br /&gt;            Director, técnico y nuestro hombre.&lt;br /&gt;            Cuando todo quedó pronto, el técnico bajó de la escalera e intercambió comentarios sobre lo realizado con el Director.&lt;br /&gt;            Luego observaron al “ayudante” inesperado que estaba nuevamente en el rincón, sentadito en su taburete, con la pierna cruzada, balanceando el pie y con el “pucho” en un lado de la boca.&lt;br /&gt;- Gracias, don.&lt;br /&gt;- A las órdenes – contestó, casi con una reverencia.&lt;br /&gt;- Pero dígame... – preguntó el Director - ¿cómo se dio cuenta de lo que estábamos haciendo? ¿Cómo hizo para seguirnos al pie de la letra?&lt;br /&gt;- Facilísimo. Usted decía: “Quiroga se para acá y... ‘tá... y se para allá y... ‘tá ”.&lt;br /&gt;- Ah..., ¿entonces usted conoce “Quiroga”?&lt;br /&gt;- ¿Cómo si yo conozco a Quiroga?... ¡Yo me llamo Quiroga!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                       FIN&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-6761463794348211999?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/6761463794348211999/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=6761463794348211999' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/6761463794348211999'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/6761463794348211999'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2008/11/en-el-teatro-ricardo-ros-cichero-fray.html' title='En el teatro - Ricardo Ríos Cichero, Fray Bentos, Uruguay'/><author><name>princesa_bacana</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/Sp9ADNVkI0I/AAAAAAAAA7I/NJlRq2xixYc/S220/Fotograf%C3%ADa+9.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-2370058846809716047</id><published>2008-11-04T10:39:00.000-08:00</published><updated>2008-11-04T10:41:48.958-08:00</updated><title type='text'>CUARZO - Un cuento del escritor peruano Ciro Alegría</title><content type='html'>El indio Fabián caminaba imaginando la cara que su pequeño&lt;br /&gt;hijo pondría al ver el cuarzo. El bloque traslúcido erizado de varillas&lt;br /&gt;refulgentes, estaba con la calabaza y la cuchara de palo del yantar y&lt;br /&gt;otros trastos, en el fondo de las alforjas que le ceñían el hombro. Un&lt;br /&gt;quebrado sendero, ágil equilibrista de breñales andinos, aumentaba&lt;br /&gt;la brusquedad de su paso, por lo cual los objetos de las alforjas se&lt;br /&gt;entrechocaban produciendo un ruido monótono que rimaba con el&lt;br /&gt;choclear de las ojotas. Más allá, en torno del viajero, sólo había&lt;br /&gt;silencio. La puna estaba cargada de noche. Un ligero viento no&lt;br /&gt;conseguía silbar entre las pajas.&lt;br /&gt;A Fabián no le importaba la cegadora oscuridad ni las&lt;br /&gt;desigualdades de la ruta, pues se hallaba acostumbrado a vencerlas&lt;br /&gt;con habilidad aprendida entre las mismas peñas. Amén de que la&lt;br /&gt;noche a flor de tierra no era tan densa y permitía estar, erguido, así&lt;br /&gt;fuera sobre un hilo de senda rondadora de abismos. Más sombra&lt;br /&gt;tuvo en la profundidad de la mina, mayor incomodidad en la&lt;br /&gt;estrechez del socavón roqueño.&lt;br /&gt;Trabajó dos meses allí. Los peones entraban por las prietas&lt;br /&gt;galerías a barrenar y dinamitar las entrañas de la tierra, extrayendo&lt;br /&gt;una sustancia pesada y lustrosa, de color chocolate, envuelta en&lt;br /&gt;rutilantes rocas de cuarzo. Una callada hilera de mujeres andinas,&lt;br /&gt;que era como un arco iris de pollerones orlando la tierra gris,&lt;br /&gt;tomábala entonces y separaba el cuarzo, rompiéndolo a golpe de&lt;br /&gt;martillo. Así, los fragmentos de tungsteno quedaban listos para ser&lt;br /&gt;cargados en asnos y llamas y enviados muy lejos. Fabián no sabía&lt;br /&gt;precisamente a dónde ni para qué. Se hablaba de que había una&lt;br /&gt;guerra grande en el mundo y que esa guerra, fuera de gente, comía&lt;br /&gt;tungsteno. Muchos inventos sacaban. Al principio, unos gringos&lt;br /&gt;treparon los roquedales andinos a explorar y luego llamaron a los&lt;br /&gt;campesinos para el laboreo. Ahora se llevaban el mineral. Y sobre la&lt;br /&gt;ancha falda del cerro rico, según podía verse, nevaba la nueva nieve&lt;br /&gt;del cuarzo.&lt;br /&gt;Los viajeros de la región no dejaban de echar un vistazo a la&lt;br /&gt;original industria. Antes vieron explotar el oro, la plata, el cobre, aun&lt;br /&gt;el carbón. Los tiempos modernos con su fiera guerra, habían&lt;br /&gt;valorizado el... « ¿cómo se llama?... ¡ah, el tungsteno!». Mascullaban&lt;br /&gt;algo en tono de broma y, como nadie lo impedía, echaban a las&lt;br /&gt;alforjas un trozo de brillante cuarzo para obsequio o recuerdo. Llegó&lt;br /&gt;a ponerse de moda. Por toda la comarca se esparció la roca de la&lt;br /&gt;mina. Los niños indios miraban maravillados los poliedros, hasta&lt;br /&gt;que al fin se atrevían a jugar con ellos. Las mujeres dábanles oficio&lt;br /&gt;de peanas. En los escritorios de los hacendados a guisa de&lt;br /&gt;pisapapeles, se erguían triunfantes los haces de varillas.&lt;br /&gt;Fabián llevaba también ese regalo para su pequeño: cuarzo, luz&lt;br /&gt;de piedra. No era lo único. En una esquina del pañuelo tenía&lt;br /&gt;amarrados quinientos soles, sólo algunos de metal firme, a la&lt;br /&gt;verdad, pero los billetes valían en las tiendas del pueblo. Su mujer&lt;br /&gt;tenía vista una falda de percal floreado. El andaba aficionado de una&lt;br /&gt;cuchilla. El pequeño quería una sonaja. Justo el domingo próximo&lt;br /&gt;irían al pueblo.&lt;br /&gt;Todo ello alegraba al viajero como la perspectiva de alcanzar&lt;br /&gt;sus lares. Tenía el corazón hecho un abrazo para la mujer y el hijo,&lt;br /&gt;la casa y el ganado, la tierra y la siembra. Cuatro leguas más de&lt;br /&gt;camino y estaría en lo suyo. Ahí la luz surgía en los cerros para&lt;br /&gt;mostrar al hombre todas las cosas buenas que animaban la&lt;br /&gt;ondulación de los campos y no a marcarle la necesidad de hundirse&lt;br /&gt;en el socavón ahíto de trémulas tinieblas y ensordecedores ruidos de&lt;br /&gt;barrena. Después de todo, pagaban algo en la mina y descontando&lt;br /&gt;gastos de comida y cañazo bueno para el frío, solía sobrar un poco.&lt;br /&gt;Decían que cuando terminara la guerra, esa pelea lejana y hasta&lt;br /&gt;cierto punto misteriosa, la explotación del tungsteno cesaría y era&lt;br /&gt;cuestión de aprovechar ahora.&lt;br /&gt;Marchaba vigorosamente, venciendo con rápido paso los&lt;br /&gt;altibajos y recovecos de cuestas y laderas. Su mujer estaría contenta&lt;br /&gt;con los quinientos soles, su hijo con el cuarto. La cara que ponía el&lt;br /&gt;pequeño al alegrarse, de puro risueña era cómica y le hacía a Fabián&lt;br /&gt;mucha gracia. Una leve sonrisa se perdió en sus facciones tal si&lt;br /&gt;fuera en montañas calladas.&lt;br /&gt;Súbitamente fulguró, partiendo del cielo y la noche, la candela&lt;br /&gt;fugaz de un lejano relámpago. El granizo apedreó después el&lt;br /&gt;sombrero de junco y las rocas. Por último, la lluvia cayó en&lt;br /&gt;apretados y sonoros chorros. Humedeciendo rápidamente el poncho,&lt;br /&gt;que templó su fría pesantez de los hombros, comenzó a lamer las&lt;br /&gt;espaldas con su lengua helada. «Ya -se dijo el caminante-, ojalá&lt;br /&gt;escampe luego.» Pero el aguacero no tenía trazas de parar. Su&lt;br /&gt;violencia creció más todavía a favor de un viento que llegó dando&lt;br /&gt;alaridos en la sombra. Los chorros adquirían una furia de chicote&lt;br /&gt;sobre la cara. Fabián tuvo que sacarse las ojotas, pues el sendero se&lt;br /&gt;tornó muy resbaladizo. Sabía caminar engarfiando los dedos en la&lt;br /&gt;arcilla mojada, a fin de no deslizarse y caer.&lt;br /&gt;De rato en rato, la llama de los relámpagos iluminaba la puna y&lt;br /&gt;el eco de los truenos rodaba sordamente de picacho en picacho. A la&lt;br /&gt;fugaz claridad, las rocas enhiestas parecían encajarse en el negro&lt;br /&gt;cielo y la delgada canaleta del sendero brillaba trémula como si&lt;br /&gt;fuera a deshacerse con la plétora de agua y fango. Por ella seguía&lt;br /&gt;chapoteando Fabián, tozudamente, calado hasta los tuétanos por la&lt;br /&gt;humedad y el frío. Sacó de las alforjas un puñado de coca que&lt;br /&gt;chorreaba agua y se puso a masticarla para sobrellevar mejor la&lt;br /&gt;marcha. Había tenido que lentificarla y tardaría más en llegar.&lt;br /&gt;Con las horas, disminuyó la furia de la tempestad. Sólo la&lt;br /&gt;lluvia continuaba cayendo, densa y sonora, con esa pertinacia&lt;br /&gt;propia de los aguaceros nocturnos. «Pasará al amanecer», pensó&lt;br /&gt;Fabián. Y se echó más coca entre los belfos ateridos y agitó el&lt;br /&gt;poncho para librarlo un tanto del agua y que pesara menos.&lt;br /&gt;¡Malhaya las chanzas del tiempo! Fabián pensaba en el tibio lecho de&lt;br /&gt;bayetas y pieles de carnero, en el fogón de vivaces llamas, en la sopa&lt;br /&gt;reconfortante que su mujer hacía. El cuerpo de Donatila era cálido y&lt;br /&gt;bueno. La lluvia tendría que contentarse con chapotear a la puerta&lt;br /&gt;del bohío. El iba a llegar ya. Los raros relámpagos le precisaban la&lt;br /&gt;posición. He ahí las rocas que se alzaban en las inmediaciones de&lt;br /&gt;las chacras y, bajo sus pies, las curvas mejor conocidas, los&lt;br /&gt;escalones más familiares por frecuentados debido a la proximidad&lt;br /&gt;del bohío.&lt;br /&gt;De pronto, un trueno alargó desmesuradamente su estruendo.&lt;br /&gt;Roncó estremeciendo la noche y acallando por un momento el tenaz&lt;br /&gt;rumor del aguacero. Fabián se sobresaltó con todas las fuerzas de&lt;br /&gt;su instinto, deteniéndose y echando hacia la sombra y la lejanía los&lt;br /&gt;hilos tensos de sus sentidos. Continuaban produciéndose ruidos&lt;br /&gt;confusos, como de piedras que ruedan y maderos que se rompen. El&lt;br /&gt;fuerte olor de la tierra revuelta pasó en oleadas espesas. Ya no le&lt;br /&gt;cupo duda. Un derrumbe se había lanzado cuesta abajo y terminaba&lt;br /&gt;ahora de arrastrar sus últimos restos hacia el fondo de la encañada.&lt;br /&gt;No sería en su parcela. Él mismo había visto que todo era firme allí,&lt;br /&gt;que ni una vara de suelo vacilaría. Con una consistencia sólida e&lt;br /&gt;inclinación propicia al desagüe, nada había que temer...&lt;br /&gt;Fabián prosiguió su marcha, deseando solamente que el alud&lt;br /&gt;no hubiera cortado la ruta. Mas estaba de contratiempos esa noche.&lt;br /&gt;El olor a fango se hizo permanente y pronto debió admitir que el&lt;br /&gt;camino se rompía, perdiéndose en un barranco formado por la&lt;br /&gt;avalancha. Sus pies vacilaron sobre la última fracción de senda,&lt;br /&gt;deleznable ya. Volvió calmosamente, casi a gatas, y terminó por&lt;br /&gt;acomodarse al pie de una gran roca cuya inclinación podía&lt;br /&gt;defenderlo de la lluvia. Esta seguía cayendo con terca insistencia.&lt;br /&gt;«Apenas aclare, buscaré paso», resolvió Fabián, acurrucándose en&lt;br /&gt;espera del alba. Después de un rato, brilló un rezagado relámpago.&lt;br /&gt;Su escasa lumbre bastó para que el indio alerta viera la franja gris&lt;br /&gt;que manchaba el cerro. ¿Era tan grande que abarcaba el sitio de la&lt;br /&gt;casa y el redil? Tenía la evidencia de que una chacra había&lt;br /&gt;desaparecido, pero esperaba que allá, al otro lado, se elevaran&lt;br /&gt;todavía el promontorio del bohío y la cerca de la majada. No se podía&lt;br /&gt;columbrar. Ahora sí que aguardaba ansiosamente el alba. De saber,&lt;br /&gt;habría rezado y se encomendó como pudo, en una muda&lt;br /&gt;imploración, a la Santísima Virgen. En la espera larga, la sombra&lt;br /&gt;parecía adherida a las montañas. Sólo la lluvia fue amenguándose y&lt;br /&gt;terminó por irse, aunque no con la brusquedad con que llegara.&lt;br /&gt;Y al fin un güicho, vigía del alba, desenvolvió su agudo y claro&lt;br /&gt;canto. ¡Esa sostenida melodía despertaba otrora al corazón de&lt;br /&gt;Fabián! Con ella se había levantado a recibir el sol en medio del&lt;br /&gt;rocío titilante, los sembríos promisorios y el ganado en acecho de la&lt;br /&gt;vastedad de la puna. Pero ahora obedeció al sonido para&lt;br /&gt;incorporarse a escrutar los cerros, en una angustiosa interrogación.&lt;br /&gt;La claridad opaca del amanecer neblinoso bordeó un picacho,&lt;br /&gt;avanzó por el cielo y luego descendió enharinando la encañada.&lt;br /&gt;Entonces Fabián pudo ver. Cada vez más claramente, vio. La&lt;br /&gt;avalancha se había llevado todo, amontonando ruinas en lo más&lt;br /&gt;bajo del abra, allí entre los retorcidos alisos que bordeaban una&lt;br /&gt;quebrada. La huella oscura comenzaba arriba, muy alto, al pie de&lt;br /&gt;una gran peña, se curvaba un tanto al adquirir amplitud y luego&lt;br /&gt;descendía por la falda del cerro, recta y violentamente, hasta el&lt;br /&gt;fondo. Un pardo retazo de chacra quedaba al otro lado, pero la casa&lt;br /&gt;y el redil, con todo lo más querido, estarían abajo, envueltos en el&lt;br /&gt;hacinamiento de troncos, piedras y barro.&lt;br /&gt;El día fue pronto una luz amarilla que comenzó a brillar en la&lt;br /&gt;yerba y a calentar la tierra, levantando el vaho las nubes. Fabián no&lt;br /&gt;dejaba de mirar la mancha gris. De saber cosas, la habría&lt;br /&gt;encontrado igual a la silueta con que los dibujantes de fantasías&lt;br /&gt;fingen el símbolo de la muerte. Para él era solamente la presencia de&lt;br /&gt;la desgracia hecha lluvia, flojedad y caída hecha derrumbe. Todo&lt;br /&gt;tenía una aplastante simplicidad, una definición sin réplica.&lt;br /&gt;Admitiéndolo así, descendió bordeando el nuevo barranco hasta&lt;br /&gt;llegar a su término. El cadáver de una oveja asomaba apenas del&lt;br /&gt;lodazal, lo mismo que dos vigas. Bajo una costra de tierra, la azulosa&lt;br /&gt;pupila de la oveja se empeñaba en mirar obstinadamente.&lt;br /&gt;Habría que sacar a la mujer y al hijo para darles la debida&lt;br /&gt;sepultura y a las ovejas para desollarlas. Vendería las pieles y la&lt;br /&gt;carne serviría para el velorio. El sol llegó a hundirse en el revuelto&lt;br /&gt;conglomerado, haciendo más intenso el olor acre del barro. Fabián&lt;br /&gt;dio varias vueltas considerando indicios y lo observó todo sin que se&lt;br /&gt;contrajera un músculo de su cetrina faz. La tibieza del sol le recordó&lt;br /&gt;la conveniencia de secar el poncho y lo extendió -rojo y azul- sobre&lt;br /&gt;unas matas. Luego pensó en ir a demandar ayuda, pero al punto&lt;br /&gt;cayó en cuenta de que los indios de los contornos, al advertir la&lt;br /&gt;huella en el cerro, acudirían a examinar lo sucedido, encontrándose&lt;br /&gt;con él y dándole una mano en la tarea. Con todo, ésta sería larga y&lt;br /&gt;convenía renovar la entonadora dotación de coca a fin de acopiar&lt;br /&gt;fuerzas. Sentóse, pues, a un lado, revolviendo las alforjas que&lt;br /&gt;guardaban la hoja verde. Al hacerlo encontró el albo y aristado trozo&lt;br /&gt;de cuarzo, que fulguró bellamente bajo el sol. Pero en los ojos de&lt;br /&gt;Fabián centelló también una llama y con un desdeñoso movimiento&lt;br /&gt;del brazo, lo arrojó hacia las ruinas. El cuarzo sumergió su nítida&lt;br /&gt;blancura en la prieta masa del barro, produciendo un breve&lt;br /&gt;chasquido.&lt;br /&gt;Y esa llama fugaz y tal gesto despectivo fueron los únicos&lt;br /&gt;signos exteriores de que algo había ocurrido en el alma del indio&lt;br /&gt;Fabián. Después, hasta sentirse con ánimo para la faena, se puso a&lt;br /&gt;masticar su coca impasiblemente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-2370058846809716047?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/2370058846809716047/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=2370058846809716047' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/2370058846809716047'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/2370058846809716047'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2008/11/cuarzo-un-cuento-del-escritor-peruano.html' title='CUARZO - Un cuento del escritor peruano Ciro Alegría'/><author><name>princesa_bacana</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/Sp9ADNVkI0I/AAAAAAAAA7I/NJlRq2xixYc/S220/Fotograf%C3%ADa+9.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-582328349391322461</id><published>2008-09-30T11:49:00.000-07:00</published><updated>2008-09-30T12:05:30.252-07:00</updated><title type='text'>Un cuento de Truman Capote (1924-1984)</title><content type='html'>&lt;a href="http://200.9.73.224/_Sites_Intranet_UFT/_Site_Periodismo/_Main_Sys/_NewsPictures/truman1.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 278px; CURSOR: hand; HEIGHT: 304px; TEXT-ALIGN: center" height="348" alt="" src="http://200.9.73.224/_Sites_Intranet_UFT/_Site_Periodismo/_Main_Sys/_NewsPictures/truman1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;strong&gt;LA FORMA DE LAS COSAS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;(1944)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una mujer menuda, blanca, el pelo con permanente, recorrió balanceándose el pasillo del vagón restaurante y se acomodó en un asiento al lado de una ventanilla. Terminó de escribir a lápiz su pedido y dirigió una mirada miope, a través de la mesa, a un marine de mejillas coloradas y a una chica con la cara en forma de corazón. De un golpe de vista vio un anillo de oro en el dedo de la chica y una cinta de tela roja enroscada en el pelo y decidió que era una chica ordinaria; mentalmente la etiquetó como esposa de guerra. Con una débil sonrisa la invitó a conversar. La chica sonrió a su vez:&lt;br /&gt;—Ha tenido suerte de venir tan pronto porque está llenísimo. No hemos podido almorzar porque había soldados rusos comiendo... o algo así. Jopé, debería haberlos visto, parecían Boris Karloff, ¡se lo juro!&lt;br /&gt;La voz sonaba como el silbido de una tetera y hacía que la mujer carraspease.&lt;br /&gt;—Sí, en serio —dijo—. Antes de este viaje nunca pensé que hubiese tantos en el mundo, soldados, me refiero. No te das cuenta hasta que subes a un tren. No paro de preguntarme, ¿de dónde han salido?&lt;br /&gt;—De las oficinas de reclutamiento —dijo la chica, y se rió como una tonta.&lt;br /&gt;Su marido se ruborizó, disculpándose.&lt;br /&gt;—¿Va hasta final de trayecto, señora?&lt;br /&gt;—Se supone, pero este tren es lento como..., como...&lt;br /&gt;—¡Una tortuga! —exclamó la chica, y añadió, sin resuello—: Puf, no se imagina lo emocionada que estoy. Llevo todo el día pegada al paisaje. En Arkansas, de donde yo soy, todo es más bien llano, así que me da un escalofrío por todo el cuerpo cuando veo esas montañas. —Y volviéndose hacia su marido—: Cariño, ¿crees que estamos en Carolina?&lt;br /&gt;Él miró por la ventana, en cuyo cristal se espesaba el crepúsculo. Se juntaba aprisa la luz azul y las jorobas de las colinas se mezclaban y se devolvían ecos. Desvió la mirada hacia el comedor iluminado.&lt;br /&gt;—Debe de ser Virginia —conjeturó, y se encogió de hombros. De improviso, desde los vagones de tercera, un soldado se les acercó dando bandazos y se desplomó sobre el asiento libre de la mesa como una muñeca de trapo. Era un hombre bajo y el uniforme se le desbordaba en pliegues arrugados. Su cara, flaca y de facciones afiladas, formaba un pálido contraste con la del marine, y su pelo negro, cortado al rape, brillaba a la luz como una gorra de piel de foca. Sus ojos cansados escrutaron nebulosamente a los tres ocupantes de la mesa como si hubiera un biombo entre ellos, y con un gesto nervioso se tiró de los dos galones que llevaba cosidos en la manga.&lt;br /&gt;La mujer se removió, incómoda, y se apretó más contra la ventanilla. Con semblante pensativo lo etiquetó de borracho, y al ver que la chica arrugaba la nariz supo que compartía su veredicto.&lt;br /&gt;Mientras el negro con delantal blanco descargaba su bandeja, el cabo dijo:&lt;br /&gt;—Lo que yo quiero es café, una cafetera grande y un tazón doble de nata.&lt;br /&gt;La chica hundió el tenedor en el pollo con bechamel.&lt;br /&gt;—¿No te parece carísimo todo lo que sirven aquí, querido?&lt;br /&gt;Y entonces empezó. La cabeza del cabo empezó a balancearse con sacudidas cortas e incontrolables. Hizo una pausa y la cabeza se le quedó grotescamente inclinada hacia delante; una convulsión muscular le impulsó el cuello hacia un costado.&lt;br /&gt;La boca se le estiró de un modo horrible y se le tensaron las venas del cuello.&lt;br /&gt;—Oh, Dios mío —exclamó la chica, y la mujer soltó el cuchillo de la mantequilla y automáticamente se protegió los ojos con una mano sensible. El marine miró con aire ausente durante un momento y luego, reponiéndose enseguida, sacó un paquete de tabaco.&lt;br /&gt;—Toma, chico —dijo—. Mejor que fumes uno.&lt;br /&gt;—Por favor, gracias..., muy amable —murmuró el soldado, y después estampó contra la mesa un puño con los nudillos blancos. Temblaron los cubiertos de plata, el agua desbordó de los vasos. Un silencio se prolongó en el aire y una carcajada lejana se esparció por el vagón, cortada en rebanadas iguales.&lt;br /&gt;La chica, entonces, consciente de la atención, se alisó un mechón de pelo detrás de la oreja. La mujer levantó la mirada y se mordió el labio cuando vio que el cabo trataba de encender el cigarrillo.&lt;br /&gt;—Déjeme —se ofreció ella.&lt;br /&gt;La mano le temblaba tanto que la primera cerilla se apagó. Cuando el segundo intento tuvo éxito esbozó una sonrisa forzada. Al cabo de un rato, él se sosegó.&lt;br /&gt;—Estoy tan avergonzado... Perdóneme, por favor.&lt;br /&gt;—Oh, lo comprendemos —dijo la mujer—. Lo comprendemos perfectamente.&lt;br /&gt;—¿Le ha dolido? —preguntó la chica.&lt;br /&gt;—No, no duele.&lt;br /&gt;—Estaba asustada porque pensé que dolía. Lo parece, desde luego. ¿No es como una especie de hipo?&lt;br /&gt;Dio un respingo súbito, como si alguien le hubiese dado una patada.&lt;br /&gt;El cabo recorrió con el dedo el borde de la mesa y poco después dijo:&lt;br /&gt;—Estaba bien hasta que subí al tren. Me dijeron que estaría bien. Me dijeron: «Estás bien, soldado.» Pero es la emoción, saber que ya estás en tu país y libre y que la maldita espera ha terminado.&lt;br /&gt;Se frotó un ojo.&lt;br /&gt;—Lo siento —dijo.&lt;br /&gt;El camarero depositó el café y la mujer trató de ayudarle. Él le apartó la mano, con un pequeño empujón irritado.&lt;br /&gt;—No haga eso, por favor. ¡Sé hacerlo yo!&lt;br /&gt;Confundida por el sofocón, la mujer se volvió hacia la ventanilla y vio su cara reflejada en ella. Estaba serena y le sorprendió, porque sentía una irrealidad vertiginosa, como si se columpiase entre dos puntos de sueño. Encauzando sus pensamientos hacia otro sitio, siguió el trayecto solemne del tenedor del marine desde el plato hasta la boca. La chica comía ahora con voracidad, pero a la mujer se le estaba enfriando su comida.&lt;br /&gt;Entonces empezó otra vez, aunque no fue tan violento como antes. En el resplandor crudo del foco de un tren que se acercaba, se tornó borroso el reflejo de la cara, y la mujer suspiró.&lt;br /&gt;Él estaba jurando en voz baja y sonaba más como si rezase. Se agarró como un poseso los lados de la cabeza entre el fuerte torno de las manos.&lt;br /&gt;—Oye, chico, más vale que te vea un médico —sugirió el marine.&lt;br /&gt;La mujer estiró una mano y la apoyó en el brazo levantado del cabo.&lt;br /&gt;—¿Puedo hacer algo? —dijo.&lt;br /&gt;—Lo que hacían para que parase era mirarme a los ojos..., se me pasa si miro a los ojos de alguien.&lt;br /&gt;Ella inclinó la cara hacia él.&lt;br /&gt;—Así —dijo él, y se calmó al instante—, así, ya. Es usted un encanto.&lt;br /&gt;—¿Dónde fue? —dijo ella.&lt;br /&gt;Él frunció el ceño y dijo:&lt;br /&gt;—Hubo cantidad de sitios..., son mis nervios. Están destrozados.&lt;br /&gt;—¿Y adonde va ahora?&lt;br /&gt;—A Virginia.&lt;br /&gt;—Allí está su casa, ¿no?&lt;br /&gt;—Sí, allí está.&lt;br /&gt;La mujer sintió un dolor en los dedos y aflojó de repente la presión intensa sobre el brazo del cabo.&lt;br /&gt;—Allí está su casa y tiene que recordar que lo demás no es importante.&lt;br /&gt;—Usted sí que sabe —susurró él—. La quiero. La quiero porque es muy tonta y muy inocente y porque nunca conocerá nada más que lo que ve en las películas. La quiero porque estamos en Virginia y casi he llegado a casa.&lt;br /&gt;La mujer apartó la mirada bruscamente. Una tirantez ofendida se engastó en el silencio.&lt;br /&gt;—¿O sea que piensa que eso es todo? —dijo él. Se inclinó sobre la mesa y se pasó la mano por la cara, soñoliento—. Hay eso, pero también hay dignidad. Y cuando pasa delante de gente que conozco de siempre, ¿entonces qué? ¿Cree que quiero sentarme a la mesa con ellos o con alguien como usted y producirles náuseas? ¿Cree que quiero asustar a una niña como ésta de aquí y meterle ideas en la cabeza sobre su hombre? He esperado meses, y me dicen que estoy bien pero la primera vez...&lt;br /&gt;Se detuvo y arqueó las cejas.&lt;br /&gt;La mujer deslizó dos billetes encima de su cuenta y empujó hacia atrás su silla.&lt;br /&gt;—¿Me deja pasar, por favor? —dijo.&lt;br /&gt;El cabo se levantó y se quedó de pie, mirando el plato intacto de la mujer.&lt;br /&gt;—Cómase eso, maldita sea —dijo—. ¡Tiene que comérselo!&lt;br /&gt;Y luego, sin mirar atrás, desapareció en dirección a los vagones.&lt;br /&gt;La mujer pagó el café.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;[Traducción de Jaime Zulaika] &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-582328349391322461?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/582328349391322461/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=582328349391322461' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/582328349391322461'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/582328349391322461'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2008/09/un-cuento-de-truman-capote-1924-1984.html' title='Un cuento de Truman Capote (1924-1984)'/><author><name>princesa_bacana</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/Sp9ADNVkI0I/AAAAAAAAA7I/NJlRq2xixYc/S220/Fotograf%C3%ADa+9.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-2144166011360935112</id><published>2008-07-01T11:14:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T01:55:44.334-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Juan Carlos Onetti'/><title type='text'>Ella - Juan Carlos Onetti (1909-1994)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/SGp3I3N2B2I/AAAAAAAAAbc/zM92UGZrec4/s1600-h/13649_onetti.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5218114112406816610" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/SGp3I3N2B2I/AAAAAAAAAbc/zM92UGZrec4/s400/13649_onetti.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando Ella murió después de largas semanas de agonía y morfina, de esperanzas, anuncios tristes desmentidos con violencia, el barrio norte cerró sus puertas y ventanas, impuso silencio a su alegría festejada con champán. El más inteligente de ellos aventuró: “Qué quieren que les diga. Para mí, y no suelo equivocarme, esto es como el principio del fin”.&lt;br /&gt;Tantas cosas, pobres millonarios, les había hecho tragar Ella. Y lo triste era que Ella había sido infinitamente más hermosa que las gordas señoras, sus esposas, todavía con olor a bosta como dijo un argentino. Ahora también podían tragarse las sonrisas cordiales con que habían acogido las órdenes y las humillaciones. Porque todos sentían, sin más pruebas que discursos vociferados en la Plaza Mayor, que Ella era, en increíble realidad, más peligrosa que las oscilaciones políticas, económicas y turbias, de Él, el mandatario mandante, el que a todos nos mandaba.&lt;br /&gt;Cuando al fin Ella murió, rematando esperanzas y deseos, estábamos a fin de julio; en una fecha abundante en crueldades, en frío, viento, aguacero. De los cielos negros de nubes y noche, caía una lluvia lenta, implacable, en agujas que amenazaban ser eternas. Se desinteresaban de abrigos y pieles humanas para empapar sin dilaciones huesos y tuétanos.&lt;br /&gt;La humedad aumentaba el mal olor de las gastadas ropas de luto improvisado: casi inmóviles, sin palabras porque su desdicha tenía un sólo culpable y éste no podía ser nombrado aunque dueño del frío, de la lluvia, el viento y la desgracia.&lt;br /&gt;Según la pequeña historia, tantas veces más próxima a la verdad que las escrita y publicadas con H mayúscula, cinco médicos rodeaban la cama de la moribunda. Y los cinco estaban de acuerdo en que la ciencia tiene sus límites.&lt;br /&gt;Y en la planta baja, impaciente, paseándose, atendiendo las preguntas telefónicas que le hacían los periodistas amigos o dadivosos, había otro hombre, tal vez también médico, aunque esto no tenga la menor importancia.&lt;br /&gt;Era un catalán, embalsamador de profesión conocida y llamado por Él desde hacía un mes para evitar que el cuerpo de la enferma siguiera el destino de toda carne.&lt;br /&gt;Y había una lucha silenciosa pero tenaz entre los cinco de arriba y el solitario de abajo. Porque si éste sólo creía con distracción en la Virgen de Montserrat, los de encima, estaban divididos entre la de Luján, la de La Rioja, la de las Siete Llagas, entre la de San Telmo y la del Socorro. Pero coincidían en lo fundamental, en la Santa Iglesia Apostólica Romana. Y creían en los eructos dominicales de los curas.&lt;br /&gt;Para cumplir lo contratado con Él, el embalsamador catalán tenía que aplicar una primera inyección al cadáver media hora antes de ser decretado tal. Los pertinaces creyentes del piso superior se oponían a toda intención de embalsamar, pese a que el contratado catalán había repartido generoso pruebas indiscutibles de su talento. Recuerdo la foto, en un folleto, de un niño muerto a los doce años, plácidamente colocado en un sillón y luciendo un traje marinero impecable. Lo exhibían cada vez que la momia hubiera tenido que cumplir años ––él se burlaba, el tiempo no existía, sus mejillas seguían rosadas y sus ojos de vidrio brillaban con malicia–– cuando inexorablemente, cumplía una fecha de muerto. Dos veces al año ocupaba el puesto de honor y los parientes que le iban quedando ––el tiempo existía–– lo rodeaban tomando té con pasteles y alguna copita de anís.&lt;br /&gt;Se oponían a la primera e imprescindible inyección. Porque la Santa Fe que los aunaba repartía almas para que escucharan eternamente música de ángeles que jamás cambiarían de pentagrama ––o tal vez sus cabecitas equívocas las hubieran grabado–– o para disfrutar suplicios nunca concebidos por un policía terrestre.&lt;br /&gt;De modo que, cuando aquellos litros de morfina dejaron de respirar, se miraron asintiendo y consultaron relojes. Eran las veinte en punto. Alguno encendió un cigarrillo, otros rindieron sus fatigas a los sillones.&lt;br /&gt;Ahora esperaban que la pudrición creciera, que alguna mosca verde, a pesar de la estación, bajara para descansar en los labios abiertos. Porque la Santa Iglesia les ordenaba respirar cadaverina, hediondez casi enseguida, y adivinar la fatigosa tarea de siete generaciones de gusanos. Todo esto adecuado a los gustos de Dios que respetaban y temían. Los minutos pasan pronto cuando un diplomado vela por su fe.&lt;br /&gt;Emilio, el más obediente a las manifestaciones indudables de la Divinidad, dijo:&lt;br /&gt;––Che, aumentá la calefacción.&lt;br /&gt;Más tarde, resolvieron bajar para dar la noticia, triste y esperada.&lt;br /&gt;Él estaba cenando y asintió con la cabeza. Luego agradeció los servicios prestados y rogó que le fueran enviados los honorarios. Después señaló con un dedo a uno cualquiera de los uniformados y le ordenó ordenar a las radios, primicia para la suya, que difundieran la noticia.&lt;br /&gt;Y quedó así, rehecha, corregida, discutida: “El Ministerio de Información y Propaganda cumple con el doloroso deber de anunciar que a las veinte y veinticinco Ella pasó a la inmortalidad”.&lt;br /&gt;El médico catalán subió los escalones de dos en dos, molestado por su pequeña maleta. Preparó la inyección y estuvo consternado palpando la frialdad del cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las puertas no se abrían y la multitud comenzó a porfiar y moverse. Los policías dejaron de ofrecer vasitos de café enfriado y de inmediato aparecieron vendedores de chorizos, de pasteles, de refrescos entibiados, de maníes, de frutas secas, de chocolatines. Poco ganaron porque el primer contingente comenzó a llegar a las nueve de la noche y provenía de barriadas desconocidas por los habitantes de la Gran Aldea, de villas miseria, de ranchos de lata, de cajones de automóviles, de cuevas, de la tierra misma, ya barro. Ensuciaron la ciudad silenciosos y sin inhibiciones, encendían velas en cuanta concavidad ofrecieran las paredes de la avenida, en los mármoles de ascenso a portales clausurados. A algunas llamas las respetaban las lluvias y el viento; a otras no. Allí fijaban estampas o recortes de revistas y periódicos que reproducían infieles la belleza extraordinaria de la difunta, ahora perdida para siempre.&lt;br /&gt;A las diez de la mañana les permitieron avanzar unos metros cada media hora, y pudieron atravesar la puerta del Ministerio, en grupos de cinco, empujados y golpeados, los golpes preferidos por los milicos eran los rodillazos buscando los ovarios, santo remedio para la histeria.&lt;br /&gt;A mediodía corrió la voz de cuadra en cuadra, metros y metros de cola de lento avanzar: “Tiene la frente verde. Cierran para pintarla”.&lt;br /&gt;Y fue el rumor más aceptado porque, aunque mentiroso, encajaba a la perfección para los miles y miles de necrófilos murmurantes y enlutados. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Biografía de Juan Carlos Onetti en "Sólo Literaturas" :&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;a href="http://www.sololiteratura.com/one/onettisemlaobrade.htm"&gt;http://www.sololiteratura.com/one/onettisemlaobrade.htm&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-2144166011360935112?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/2144166011360935112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=2144166011360935112' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/2144166011360935112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/2144166011360935112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2008/07/ella-juan-carlos-onetti-1909-1994.html' title='Ella - Juan Carlos Onetti (1909-1994)'/><author><name>princesa_bacana</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/Sp9ADNVkI0I/AAAAAAAAA7I/NJlRq2xixYc/S220/Fotograf%C3%ADa+9.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/SGp3I3N2B2I/AAAAAAAAAbc/zM92UGZrec4/s72-c/13649_onetti.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-2264129644923396303</id><published>2008-06-11T17:40:00.000-07:00</published><updated>2008-06-11T17:41:04.004-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús Alejandro Godoy'/><title type='text'>Amaneceres - Jesús Alejandro Godoy, Ituzaingó, Argentina</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Calla mi historia cuando estoy a tu lado, porque sin ti es vana toda intención de querer contemplar mis días con la imagen borrosa de tus labios, que se disuelven en mis sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Callan mis placeres cuando te percibo; más aún, cuando entiendo que contigo no existen placeres, sino tan sólo el regocijo que regala el verdadero amor que atonta a todo paladar lascivo y enceguece a toda mirada que atiende lo externo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lentas van mis huellas a tu búsqueda, porque de tanto en tanto padezco las esperanzas de que un día serás mía, y cuando comprendo que vivo de sueños, me detengo a borrar mis caminos hacia ti para inventarme algunas nuevas opciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sueño un día en el que podré revelarme a mis huesos, y podré entregarte mi piel para que veas mi interior. Sueño una noche en que me veas a la distancia con tus ojos empañados de mí, y tus ansias esperando por mi presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablamos con mi letargo un poco de ti y de lo que jamás tendremos de tu historia. Y sigo viviendo aunque muriendo a momentos; y mientras tanto, voy buscando un sentido a los azotes invisibles que me doblegan a lo que deseo y no puedo obtener de tu mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sufro algunos lugares que has andado, mientras mis fantasías me hablan del silencio mágico que predica la esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me divierte encontrarme imágenes lejanas que atesoran aquellos instantes que, aún recordándolos me traicionan, pero que ocupan un tímido lugar en mis horas actuales que no me dejan que me vea tan insensato, como para querer acariciarte en el aire de lo que fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dime una vez más que son los sentimientos que incautos delante de mí y aún heridos de rabia y abandono, me van llamando para que algún día decidas aceptarlos ya viejos y seniles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dime una vez más, si dentro de este cuerpo que ya no es mío, no verás algo de lo que tengas piedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero culpable soy de llevarte a mi cielo y dibujarte en mis estrellas como si fueras la guía de mis amaneceres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presiento que acaso una madrugada te detengas a pensar en mí, y desees sobornar a mi alma para que te regale algunas palabras que tal vez nunca oirás de mis labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Flagelo es tenerte a mi lado actuando mil historias contigo que nunca serán, mientras mi alma trata de decirte que mi corazón se entrega a tus pies, como aquel que sabe de honor y no ostenta de ser cauto aunque la muerte siga sus pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio es entonces lo que tengo; más, no hablaré de lo que soy en mis días de vida, sino de aquello que soy cuando tu amor no me deja morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eres mi aflicción más sublime; y yo, el recuerdo viejo que a veces limpias cuando estás sola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sé… que culpable soy de llevarte a mi cielo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-2264129644923396303?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/2264129644923396303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=2264129644923396303' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/2264129644923396303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/2264129644923396303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2008/06/amaneceres-jess-alejandro-godoy.html' title='Amaneceres - Jesús Alejandro Godoy, Ituzaingó, Argentina'/><author><name>princesa_bacana</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/Sp9ADNVkI0I/AAAAAAAAA7I/NJlRq2xixYc/S220/Fotograf%C3%ADa+9.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-8887668300696156386</id><published>2008-06-11T17:37:00.000-07:00</published><updated>2008-06-11T17:38:58.324-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jesús Alejandro Godoy'/><title type='text'>Mi visita especial - Jesús Alejandro Godoy, Ituzaingó, Buenos Aires, Argentina</title><content type='html'>"¿Quién será aquel que permita que mis tiesos huesos, bailen con la tierra de mis ancestros?" pensé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero obviamente, nadie respondió a mi pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Será mi magnánimo Dios, o será mi sepulturero el último que tenga piedad de mí, ante la oscuridad que mis ojos verán?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Oh Dios...! ¡Oh mi Dios! ¿No será mi cuerpo, el que descanse bailando con la dura madera del ataúd?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi última cárcel...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Yo que siempre fui libre! ¿Por qué he de morir, y permanecer dentro de un pequeño cuarto de paredes de madera? No es justo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero supongo... que a esa altura de los hechos, ya nada me atormentará.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún estoy aquí, y por ahora no pienso irme a lugar alguno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿De veras? —dijo la señora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Claro que sí! —dije—, casi encolerizado, izándome de mi silla como un gato asustado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminé sin parar por mi estudio, preocupado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señora me miraba distante. Parecía distraída, absorta en sus pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me acerqué a mi pequeño bar. El vitral dejaba ver un sol extenuado de julio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Me acompaña? —le pregunté, elevando mí botella de cristal labrado, donde se movía un poderoso whisky que a gritos esperaba ser saboreado—.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Seguro! —dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Heme aquí, aún joven, que no puedo hilar mis pensamientos —empecé a decir—, la señora, parecía escucharme con suma atención mientras mis manos tanteaban dos vasos recién aseados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No tengo remordimientos... aunque siento que aún es pronto, para vislumbrar los abrazos violentos y oscuros de la parca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Pero, discul... —levanté la mano que aún sostenía la botella, y la señora guardó silencio—.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¡Aún soy joven... míreme! ¿Por qué ha de haber un suplicio más extenso y malicioso, que la lenta muerte de las almas piadosas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio mortal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señora acomodó sus vestidos, y se removió en el asiento. Creo que estaba un poco o más nerviosa que su servidor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Excúseme, pues no quiero parecer grosero, ni fraudulento en mis palabras —dije avergonzado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—No es culpa suya joven —dijo la señora—. Y como mis ojos vieron que su mirada bebía el whisky antes que sus labios, reparé en mi lenta invitación y me sentí nuevamente un anfitrión maleducado y hasta cierto punto holgazán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Perdón milady —dije, y me acerqué al escritorio. Posé el vaso cerca de sus manos—. Lo tomó con cierta prisa, y en un santiamén desapareció la medida servida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé sin aliento, y sin palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Disculpe usted... hoy es un día muy poco habitual para mí —dijo, y posó el vaso vacío. Sus ojos por un momento me intimidaron; pero en realidad, parecían pedirme un poco más de alcohol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Bien —dije, arqueando una ceja—, creo que tenemos un problema aquí —agregué—.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Si usted lo dice estimado, así será —respondió—.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos sonreímos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bebí mi medida, y tosí por lo bajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Disculpe —dije, cubriendo mis labios—, usted tiene razón milady, hoy es un día especial—.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señora asintió con una leve reverencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incliné la botella nuevamente sobre su vaso y sobre el mío. Esta vez, brindamos. El choque de los cristales, produjo un tintineo sutil y hasta casi sensual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me senté nuevamente, y coloqué mis brazos sobre el escritorio, y entrecrucé mis manos. Temblaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La señora me sonrió, y acaso mi cuerpo sintió un fugaz sentimiento de cariño por su presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría haber sido. Puede que no... ¿Acaso importaba?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Fútil es mi tiempo señora —dije con voz casi monocorde—, y vano es mi pensamiento de escapatoria—. Suspiré, y me dejé caer en el sillón de mi estudio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Aquí estoy filosofando sobre un momento sincero, donde no puedo negociar con palabras ni con hechos... soy todo suyo milady.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sí... pero por favor —dijo la señora un poco más distendida—.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Diga usted.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Por favor, no me llame parca, no concibo ése nombre, le quita estilo a mi trabajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Excúseme usted. ¿Cómo la llamo entonces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Como todos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos miramos y sonreímos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Levanté nuevamente la botella, y le hice una seña con ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Sí por favor —dijo mi visita especial—.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Bueno, como le decía señora: ¿Aún no soy un poco joven...?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-8887668300696156386?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/8887668300696156386/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=8887668300696156386' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/8887668300696156386'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/8887668300696156386'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2008/06/mi-visita-especial-jess-alejandro-godoy.html' title='Mi visita especial - Jesús Alejandro Godoy, Ituzaingó, Buenos Aires, Argentina'/><author><name>princesa_bacana</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/Sp9ADNVkI0I/AAAAAAAAA7I/NJlRq2xixYc/S220/Fotograf%C3%ADa+9.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-1684824238052698553</id><published>2008-06-02T08:25:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T01:55:44.555-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuentos Infantiles'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Selene Ailín Sione'/><title type='text'>La elefanta que quería ser jirafa, por Selene Ailín Sione, Viale, Entre Ríos, Argentina</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/SEQU_bV4BzI/AAAAAAAAAZI/2kUtCB5eCXY/s1600-h/TadeoJonesSM_Animales_ElefanteJirafa_BIG.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5207310149050959666" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/SEQU_bV4BzI/AAAAAAAAAZI/2kUtCB5eCXY/s320/TadeoJonesSM_Animales_ElefanteJirafa_BIG.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Había una vez una elefanta que vivía feliz en su pueblo. Un día, mirando la televisión quedó fascinada con el Gran Desfile `Jirafa`s Moda Show´, con las mejores modelos de Jirafancho Dottof y Roberto Jirofandio.&lt;br /&gt;-¡ Cómo me gustaría ser una famosa modelo! - decía la elefanta sin dejar de mirar el Show. Entonces se puso a pensar, ya que no podía sacarse esa idea de la cabeza. Pensó y pensó durante un largo rato, hasta que por fin se le ocurrió una gran idea ., hacer una dieta. Y desde ese día empezó a comer cada vez menos. Al principio iba todo bien tal cual lo había planeado…¡ si hasta se notaba más flaca al mirarse al espejo!. Pero el problema era que para hacer semejante sacrificio, tuvo que alejarse de sus amigos elefantes, porque éstos comían todo el tiempo y ella no podía resistir la tentación.&lt;br /&gt;Así fue como empezó a quedarse sola, ya que sus amigos , cansados de que nunca quisiera salir con ellos, dejaron de invitarla. -¡Esto de ser flaca sí que cuesta mucho! . – pensaba tristemente la elefanta. Pasó el tiempo, y después de muchos sacrificios, logró por fin estar mucho más flaca, pero también estaba ojerosa, un poco débil y mucho más fea, ya que un elefante tan flaco nunca puede ser muy lindo. Sus vecinos del barrio la miraban extrañados… es que empezaba a verse muy diferente al lado de los de su especie, y esto llamaba mucho la atención. Fue entonces que la elefanta pensó que ya nada tenía que hacer al lado de sus gordos amigos, y decidió irse a vivir a `Jiraflandia´, la ciudad de las jirafas, donde creía que ya estaba lista para convertirse en una Super Modelo. ¡Pero que desilusión que se llevó ¡. Todas las jirafas la miraban como a una extraña, y nadie aceptó incluirla en sus desfiles. Es que para ser delgada como una jirafa, aún seguía siendo muy gorda, y para ser una verdadera elefanta…¡estaba demasiado flaca.! Ahora se sentía peor que nunca, porque no sabía cual era su verdadero lugar, bueno, en realidad sí lo sabía, pero no estaba muy segura de querer aceptarlo. Finalmente, después de mucho pensar, se dio cuenta de que lo que quería lograr era imposible, porque era como pedirle a una jirafa que sea tan gorda como un elefante…¡eso nunca sería posible!. Y aunque lo fuera, ¿se imaginan lo fea que quedaría.? -Cada uno es como es- reflexionó la elefanta. Lástima que no lo pensé antes de arruinar tantos meses de mi vida intentando ser otra, haciendo terribles sacrificios para convertirme en una modelo famosa, como esas altas y delgadas jirafas. Si era tan feliz antes, estaba rodeada de amigos, y todos me querían como era…¿para qué cambiar mi imagen?. Si cada ser es único e irrepetible, ¿para qué quiero parecerme tanto a alguien que no soy? – sollozaba tristemente- Ahora estoy sola, triste, y arrepentida de todo lo que hice. Y así fue que decidió volver a su pueblo, junto a sus vecinos y amigos, y pedirles perdón, porque últimamente no los había tratado nada bien. Todos allí la perdonaron, y le organizaron una fiesta de `Bienvenida´, donde no faltaron tortas, pasteles, y muchas cosas ricas. La elefanta, que ya estaba cansada de pasar hambre, comió de todo. Y se sintió muy contenta de volver a ser una elefanta `normal´. Y desde ese día ya no quiso parecerse más a nadie, solo quiso ser ella misma…¡ Y así sí que vivió feliz!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Selene Ailín Sione&lt;/strong&gt; tiene hoy 13 años, pero escribió este cuento cuando tenía 10 años de edad. Ganó el 1º premio en el Certamen Internacional St. Paul's School, de Barcelona, España.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Participa del Taller Literario Munic. “Alas de Papel”&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-1684824238052698553?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/1684824238052698553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=1684824238052698553' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/1684824238052698553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/1684824238052698553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2008/06/la-elefanta-que-quera-ser-jirafa-por.html' title='La elefanta que quería ser jirafa, por Selene Ailín Sione, Viale, Entre Ríos, Argentina'/><author><name>princesa_bacana</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/Sp9ADNVkI0I/AAAAAAAAA7I/NJlRq2xixYc/S220/Fotograf%C3%ADa+9.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/SEQU_bV4BzI/AAAAAAAAAZI/2kUtCB5eCXY/s72-c/TadeoJonesSM_Animales_ElefanteJirafa_BIG.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-4925755359505719323</id><published>2008-05-22T12:37:00.001-07:00</published><updated>2008-05-22T12:37:51.774-07:00</updated><title type='text'>Cajita de música - José Perpiñal</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;DIN….DON…..DIN…….DIN...DON...DiN…..DON.&lt;br /&gt;Estos fueron mis primeros acordes, después que me sacaron el brillante papel de colores y desataron el primoroso moño rosa con que fui presentado. Fue el mismo día del nacimiento de Eliana y desde ese mismo momento no me separe de ella: tuve suerte le guste de entrada y calmé  su llanto con mi música. Escuchándome a mi se quedaba dormida y aplaque mas de un berrinche hasta que su madre le daba de comer.&lt;br /&gt;Fui el adorno de la torta de su primer cumpleaños y con mis acordes soplo su velita: Estaba siempre a su lado en todos sus juegos. Juntos aprendimos a sentarnos solita para hacer pi pi y todo lo demás. La acompañé a la escuela en su primer día de clase y fuimos creciendo en nuestra relación: sonaba cuando escribía su diario íntimo; ahí conocí a su primer novio y hasta me sorprendí con su comienzo a mujer. Aprendí a callar cuando la tristeza mojaba sus ojos en suspiros contenidos por un amor sin respuesta; también callé en los momentos que por el estudio y algún examen la preocupaba en demasía pero siempre a su lado en su mochila o en su cartera, la acompañaba en todo instante, aunque en algunos pase muy mal trago cuando aprendió a manejar el auto, por frenazos y acelerones sin consecuencias.&lt;br /&gt;También viví intensamente su casamiento con el hombre de su vida y disfruté del amor que se profesaban y estoy seguro que con mis acordes como fondo, una noche encargaron su retoño. Qué hermoso poder continuar la saga en su embarazo, la dicha y la felicidad colmaban sus horas y sus días.&lt;br /&gt;DIN…DON…DIN….DON….DIN...DON..DIN...DON.&lt;br /&gt;Hoy tenemos revisación para saber el sexo del bebé y su marido Ricardo, no llegó a tiempo del viaje por la tormenta de nieve y viento que asolaba el lugar y ella salió sola manejando su auto con mucho cuidado al llegar a la esquina de la clínica, fijándose donde podía estacionar no vio la camioneta que, patinando sobre la nieve, la fue a golpear justo en su puerta con bastante violencia, causándole una hemorragia interna. El personal de la clínica rápidamente la socorrió y pudieron operarla, por suerte. Muy dolorida por el golpe y para recuperarla la pusieron en terapia intensiva.&lt;br /&gt;Cuando llegó su marido pidió verla y en su visita, sabiendo lo mucho que amaba a su cajita de música, la conectó y cuando sus notas cantarinas surgieron, su cara se iluminó y una sonrisa broto en su rostro.&lt;br /&gt;DIN   DON   DIN    DIN   DON DIN    DON  &lt;br /&gt;Y COMO SI MI CUERDA SE AGOTARA…… CALLE. &lt;br /&gt;Pip,  pip, pip, pip….. piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii………………………… &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-4925755359505719323?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/4925755359505719323/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=4925755359505719323' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/4925755359505719323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/4925755359505719323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2008/05/cajita-de-msica-jos-perpial.html' title='Cajita de música - José Perpiñal'/><author><name>princesa_bacana</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/Sp9ADNVkI0I/AAAAAAAAA7I/NJlRq2xixYc/S220/Fotograf%C3%ADa+9.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-4164252250757970174</id><published>2008-05-22T12:07:00.000-07:00</published><updated>2008-05-22T12:13:58.884-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pedro Jesús Domínguez'/><title type='text'>La novia casada - Pedro Jesús Domínguez, México</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;“Porque Hay amores&lt;br /&gt;de esos que tiene cualquiera&lt;br /&gt;que como flores&lt;br /&gt;viven solo en primavera.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Después de amarte de&lt;br /&gt;Lolita de la Colina.&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En esa ocasión batallé para que me contestaran la llamada, el teléfono debió timbrar varias veces, hasta que al fin, alguien me supongo fue su hermana contesto diciéndome que no estaba y que tampoco sabia donde la podía encontrar; cabe aclarar que mi “novia” a pesar de pertenecer a una familia acomodada o de “bien” era un poco alocada tal vez por ser huérfana de madre, y como es lógico pensar, el padre, sus negocios y tal vez la búsqueda de una madre para sus hijas , en esta familia pocas veces se enteraban entre si, a que se dedicaban, que hacia cada una de sus miembros. Así que la sin madre se convertía en un verdadero desmadre pues se comprenderá que en las familias en las cuales falta la madre, no hay responsable de ordenar y llevar las riendas de la casa, pues es con la cual se tramitan permisos, se lavan ofensas, se reconcilian los hermanos, se autoriza o se ordena al “jefe” de la casa que le llame la atención a quien anda fuera del “carril”, es quine autoriza a los novios para que salgan con sus hijas, y entre otras cosas es: cocinera, lavandera, niñera, consejera, socióloga sicóloga y hasta economista, en fin que cuando falta la madre imagínese, si sabe Dios teniéndola. Pues sin madre la familia de mi “novia” no llevaban tramite de permiso para poder salir, ir, venir o lo que sea, mientras alguien de la familia no sufriera algún accidente o algo grande pasara, nadie se daba cuenta ni era tomado en cuanta para nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dure mas de una semana llamándola, buscándola en los lugares que solía frecuentar, soñándola y recordándola en las noches de insomnio hasta que me anime y fui a su casa; han de saber que pocas veces fui a su casa en casi tres años de frecuentarnos de perdida una vez por mes, pues siempre tuve miedo que con mala suerte me encontrara con su padre y me reclamara ciertas faltas que como “novio” de su hija había tenido, como esa de no presentarme para que me conociera y supiera con quien andaba su hija, aunque siendo como era, lo dudada, pero aun así no quería correr el riesgo de que a lo mejor por pura formalidad me preguntara cosas que no deseaba informar a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuánto gana joven?, ¿piensa casarse pronto?, ¿podrá mantener una familia formada con mi hija? Etc. Así que simplificaba las cosas aprovechando su forma de vida y utilizando el maravilloso invento del gran Bell, simplemente la llamaba por teléfono, nos poníamos de acuerdo y ya. Pero animado por las ganas de verla, en esta ocasión me encontraba timbrando en la puesta principal de su casa, salió una señora de edad avanzada, me respondió el saludo y le pregunte por Aury, -diminutivo de Aurelia-me contesto que no estaba, que se había mudado a los departamentos propiedad de su papá, ahí frente a la iglesia del Señor de Tila ,en los de alto,-gracias- le respondí y me retire sin disimular el apuro, dirigiéndome rápidamente a los departamentos señalados, pensé que era muy buena “onda” pues podía vivir algunos días a la semana ahí con ella. Llegue y pregunte al portero donde vivía Aury, me dijo, y corriendo subí las escaleras, reteniendo la respiración, pues después de tanto tiempo sin vernos no dejaba de haber sorpresa , toque la puerta, y salió en short, camiseta y una revista en la mano, me dio el pase y cerro la puesta. –Siéntate – me dijo,¿quieres un refresco¿ -vienes sudando-. El calor no es para menos,¿no crees?.-Si- que milagro. ¡Milagro! Tengo mas de ocho días buscándote. –Bueno es que no vivo en la casa de mi padre-, Lo se fui a buscarte. Es que decidí independizarme y hacer mi vida propia. ¡Ah! ¿y como le hiciste ¿.-pues casándome, de que otra manera, si tu no te animaste, pues lo decidí por mi propia cuenta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedro Jesús Dominguez Morales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuentos de Petuz, Chihuahua,Chih. 2000. &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="mailto:pedrojesusdom@hotmail.com"&gt;pedrojesusdom@hotmail.com&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-4164252250757970174?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/4164252250757970174/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=4164252250757970174' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/4164252250757970174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/4164252250757970174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2008/05/la-novia-casada-pedro-jess-domnguez.html' title='La novia casada - Pedro Jesús Domínguez, México'/><author><name>princesa_bacana</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/Sp9ADNVkI0I/AAAAAAAAA7I/NJlRq2xixYc/S220/Fotograf%C3%ADa+9.JPG'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4345257967279352834.post-5739252908243968887</id><published>2008-05-20T06:21:00.000-07:00</published><updated>2008-11-13T01:55:44.717-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Migdalia Mansilla'/><title type='text'>El espejo - MIGDALIA MANSILLA</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/SDLRezuogXI/AAAAAAAAAVc/ugFrFNYkBM0/s1600-h/migdalia.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5202450846778425714" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/SDLRezuogXI/AAAAAAAAAVc/ugFrFNYkBM0/s320/migdalia.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La habitación a media luz. El perchero clavado en la pared. Un reloj cucú. Libreros, un secreter.&lt;br /&gt;En un marco de caoba guindaba un espejo. Pasaban los días y alguna cosa extraña estaba aconteciendo. Alguien se asomaba desde el espejo. A veces sólo se atisbaba a ver, un perfil; otras veces, medio cuerpo. En alguna ocasión los ojos escudriñaban el cuarto, como tratando de encontrar lo que no se ha perdido. En otras, la imagen corría de un lado a otro jugando a las escondidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día el espejo se estremeció, una mano salía de él lentamente, desperezándose. El cuerpo cayó al piso, se sacudió la falda, alisó los cabellos y comenzó a buscar un estuche de madera forrado en fieltro rojo. Movió los libros, abrió las gavetas. Nada. De pronto el cuerpo comenzó a desfallecer, el tiempo se acababa. La hora marcada estaba llegando.&lt;br /&gt;Volvió su mirada ya lánguida al secreter y recordó, detrás de las cartas, al final, sí, al final estaba el estuche, cómo era posible que lo hubiera olvidado. Como pudo con las fuerzas perdidas logró abrirlo. Allí estaba, reluciente, palpitante, lo tomó con cuidado, abrió su blusa de encaje blanco, metió su mano en el pecho y se colocó el corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se abre la puerta de la habitación y un haz de luz intensa la ilumina.&lt;br /&gt;_Querida mía, al fin te encuentro. Te esperábamos para cenar. Qué joven y hermosa te ves. Pareces otra.&lt;br /&gt;Y ella sonriendo lo toma del brazo y le sigue hasta el comedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La habitación vuelve a las penumbras, el cucú anuncia la media noche.&lt;br /&gt;Desde el espejo un rostro cansado y viejo se asoma, tratando de encontrar la máscara que se le perdió.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://www.versoscomplicados.blogspot.com/"&gt;http://www.versoscomplicados.blogspot.com/&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4345257967279352834-5739252908243968887?l=albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/feeds/5739252908243968887/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=4345257967279352834&amp;postID=5739252908243968887' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/5739252908243968887'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4345257967279352834/posts/default/5739252908243968887'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://albordedelapalabra-narrativa.blogspot.com/2008/05/el-espejo-migdalia-mansilla.html' title='El espejo - MIGDALIA MANSILLA'/><author><name>princesa_bacana</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://2.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/Sp9ADNVkI0I/AAAAAAAAA7I/NJlRq2xixYc/S220/Fotograf%C3%ADa+9.JPG'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_9lWcSj7vNLs/SDLRezuogXI/AAAAAAAAAVc/ugFrFNYkBM0/s72-c/migdalia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
